INTEGRAL TOZAL DE GUARA

junio 17th, 2018

Copiamos las impresiones de nuestro corredor Alberto Sánchez Golmayo tras su participación el la Integral Tozal de Guara

Carrerón los 42 kilómetros de la “Integral Tozal de Guara”. Ya es dura por su desnivel positivo de 2.900 metros y el tiempo tan ajustado para terminarla pero además el domingo la cantidad de agua que bajaba por sus barrancos la hizo más titánica. Sólo 70 corredores en la salida, valientes e inconscientes a partes iguales.

A las 8,00 h salida desde Nocito. Las previsiones eran de llover por lo que un par de calcetines de recambio y un chubasquero no debían de faltar en la mochila y si hubiera sido un visionario unas katiuskas se hubieran agradecido los primeros 17 kilómetros. Ocho veces se pasa por el río que baja por el Barranco de la Pillera, ocho veces que metes las piernas en el agua casi hasta las rodillas. Lo normal es pasarlo por unas piedras estratégicamente puestas, el domingo ni se veían. Y lo de bajar por la Garganta de Fabana eso ya es piragüista de aguas bravas, impresionantes los 300 metros bajando por en medio del torrente de agua que discurría con fuerza debido a las últimas lluvias. Temperatura del agua estimada -10º C, pensé que perdía alguna falange de los pies.

Una vez pasada la parte húmeda y divertida de la prueba tocaba sufrir: ascenso al Pico Montidinera, crestear por Fragineto para afrontar finalmente el Tozal de Guara. Mira que estaba bien marcada la carrera, pues antes de empezar a subir a Montidinera me desvío de la ruta y me hago un kilómetro más, esto me hace ir rayado hasta el Tozal.

En este tramo me junto con Ángel, mi nuevo mejor amigo al que seguramente no volveré a ver, la amistad es efímera en las carreras de montaña. El sufrimiento compartido y charrando se hace más llevadero. Por lo visto el tío trabaja en una empresa artesanal que hace quesos con diferentes ingredientes, incluso me contó que tienen uno con curry (sólo han vendido uno)

Una vez pasado el Tozal ya “sólo” quedan 18 kilómetros de bajada hasta Nocito. Pero las piernas ya no están para muchas alegrías y el terreno no acompaña, suelo muy mojado y mucho barro. He leído en una crónica especializa que decía sobre esta carrera “algo de barro en terreno poco dificultoso”. ¡Vamos un paseo!. Que gilipollas fui, había dos caminos y yo me debí de meter por el camino que tenía mucho barro y bastante dificultoso.

En el kilómetro 40 ya hemos visto que no llegamos en las 9 horas establecidas, pero aún así hemos dado un apretón para llegar con el menor tiempo posible fuera de control.

Después de 9 horas y 8 minutos llegada a Nocito. Un buen guiso de ternera, duchita y para casa con una sonrisa por haber terminado.

TORRE DE MARBORE

junio 17th, 2018

PICO MANCHOYA

junio 17th, 2018

Bonita mañana la del sábado que a pesar de la previsión de lluvia pudimos recorrer toda la cresta del Manchoya desde el túnel del Cotefablo. 17.2 km y 900 mts desnivel

PUSILIBRO (1515 MTS)

junio 17th, 2018

Ascension de 7 km y 516 mts de desnivel.
Aprovechando que tocaba pasar por la zona y que el tiempo no iba a acompañar en toda la mañana, tocaba día de paseo. El lugar elegido el Pico Pusilibro. El punto de partida el aparcamiento del Castillo de Loarre. Aquí una señal indica el inicio del sendero que pronto se adentra en el bosque y empieza a ascender hasta un prado donde rodearemos una cerca para dejar una edificación a la izquierda y una balsa de agua a la derecha. Ahí comienza de nuevo la ascensión otra vez por bosque hasta 500 metros antes de la cima donde despreciaremos el desvío a Rasal y llegaremos tranquilamente gasta la cima.
La vuelta por el mismo sitio.

IBONCIECHO EN LOS 10.000 DEL SOPLAO; EL INFIERNO CANTABRO (PARTE 1)

mayo 28th, 2018

Duodécima edición de los 10.000 del Soplao que este año ha contado con la participación de 8.258 personas en la salida en sus diferentes modalidades: BTT, Ultramaratón, Maratón, Combinada, Soplaoman, Ebike, Aguas abiertas, Ruta a Pie…
Desde el día de antes el ambiente en la localidad cántabra de Cabezón de la Sal es espectacular donde el municipio y los deportistas se sintetizan y parece que estás recorriendo un pueblo de ciclistas, corredores y marchadores. El centro del pueblo ya tiene organizada las dos salidas, una para las bicicletas y otra para los marchadores y además la zona de entrega de dorsales con un pequeño mercadillo con tiendas de artículos deportivos y de información turística. Es incalculable el número de coches que están aparcado en el pueblo y el moverse entre tanta gente hay que hacerlo con paciencia. Raro es el paisano que no te hable de lo que denominan el Infierno Cántabro, una de las pruebas más numerosas en cuanto a participantes y conde concurren deportistas de toda España y de muchos países del extranjero.
El sábado es el día de inicio de la mayoría de las pruebas. Los de las bicis empiezan a las 8:00 y los marchadores cuando éstos han salido. El apurar te supone entre tanta gente el que tengas que esperar más de media hora desde que se da el inicio hasta que empieces a moverte así que tal y como nos aconsejan nos presentamos en la zona de salida una hora antes. Aún así posiblemente ya tengamos un tercio de los participantes por delante. La verdad es que la espera no se hace larga, disfrutando del ambiente, de las fotos y de las tertulias con los otros participantes con los que coinciden. La megafonía de la organización hace el resto.
La prueba discurre inicialmente por las calles de Cabezón de la Sal con un montón de público agolpado en las vallas animando a todos los participantes. Lo más llamativo es la marabunta de gente e inicialmente tienes que decidir dónde situarte dado que tras unos 3 km por carretera empiezas a ascender el primer gran desnivel del día. Aquí la carretera se convierte en camino y luego en senda por lo que se produce un embudo. El desnivel es importante por lo que el propio terreno va recolocando a la gente. Al final los marchadores se salen de la senda y es una retaila de gente subiendo cada cual por donde mejor considera. Tras superar unos 600 metros de una tacada ahora toco bajarlos. Si empinada era la subida aún es más la bajada , hasta el punto de que la organización tiene colocados varios cientos de metro de soga a la que te puedes agarrar y evitar caídas. Ya en este punto encontramos a una chica que creo que se había caído y tuvo que venir el helicóptero. Al final un pequeño embudo y un trozo de pista que posteriormente se abandona para bajar por senda y prados hasta Ruente. Aquí coincidimos por primera vez con las bicicletas y llama la atención encontrarte a toda la localidad animando a los deportistas.
Al final del pueblo (10 km) un pequeño avituallamiento de bebida. El siguiente tramo es un tramo muy largo de pista y descubierto por lo que el sol y el calor que nos van a acompañar todo el día empiezan a caer sobre los participantes. Tras varios kilómetros nos adentramos en un bosque donde hay otro de esos pasos que los que repiten prueba te comentan; un pequeño desnivel de unos 5 metros casi vertical y donde afloran las caídas por doquier. Un poco más adelante llegamos ya a la Campa de Ucieda (20 km) donde está instalado el primer avituallamiento sólido y líquido. Es el punto también de desvío para los que realizan la prueba corta (40 km) y lo que realizamos la larga. El ritmo de la marcha es alto, hemos llegado en 4:30 horas.
El siguiente tramo es sólo para los que realizamos la marcha larga. El primer tramo es matador, una rampa que salva de golpe unos 300 metros y que en su parte final va recortando una pista por donde se coincide con las bicicletas. Luego un sube y baja constante en lo que llaman la ruta de los puentes por la cantidad de veces que se atraviesan riachuelos. También nos encontramos tramos embarrados.
El tramo termina en el km 30 en otro avituallamiento de agua y donde nos volvemos a juntar con los de la marcha corta.
Viene ahora el tramo más duro. la subida al Toral. Desde el avituallamiento empiezas a subir una fuerte pendiente (muy similar a la subida a la Tondra en el Moncayo). Cuando despuntas y ves lo que hay delante y con los kilómetros que llevas te dan ganas de echarte a llorar. Primera un tramo de cresteo de sucesivas subidas y bajadas que te sitúan a los pies del Toral. Lo que ves delante es una ascensión muy vertical que en algún tramo de bajada y mojado posiblemente no bajaríamos. Así que ritmo, pierna y para arriba.
Desde la parte alta un cresteo espectacular por una zona agradecida y que tiene como recompensa llegar a la carpa donde te esperan los huevos fritos, las salchichas y el calimocho (km. 35).
A continuación un tramo de bajada un tanto ingrata por el desnivel y el tipo de terreno hasta llegar a una pista cuyo primer tramo es en suave ascenso para tras asomarse hacia Cabezón de la Sal bajar con gran desnivel hasta la última de las localidades. Desde ahí alcanzamos de nuevo la carretera y entramos en Cabezón de la Sal.
Es espectacular la entrada con una gran cantidad de gente agolpada en las vallas y animando a todos los que van llegando.
Al final 47,56 km con un desnivel positivo de 2043 metros (10 horas 58 minutos).